Por: Nicolás Rey G, Diseñador Industrial
Desde hace mucho tiempo he tenido la curiosidad de saber ¿para dónde va el mercado de proveedores de servicios Web en Latinoamérica? y más especialmente en Colombia
Mi primer instinto fue buscar algún texto al respecto, no obstante, al menos en un nivel medianamente público, dichas investigaciones, si se realizan no se publican y aún es posible que no se hayan hecho o al menos de una forma medianamente seria.
Por esta razón, me impuse el reto de elaborar al menos un boceto de este estudio, el cual describo a continuación.
La iniciativa se realizó sobre una muestra aleatoria de 150 empresas proveedoras de Internet o servicios complementarios en las ciudades de Bogotá, Cali y Medellín principalmente, de todas las escalas y condiciones.
Su elaboración tardó poco más de 60 días netos, en un espacio de tiempo comprendido entre los meses de noviembre del año 2009 y abril del año 2010.
El método de recolección de información utilizó dos mecanismos; el primero, la inspección de los elementos públicos comerciales de cada empresa, expresados en “brochures”, páginas Web y otros medios de información general de libre acceso y el segundo, la solicitud específica de información comercial a través de propuestas incógnitas.
Los objetivos públicos de este primer esfuerzo fueron:
• Reconocer el estado general de los servicios y productos del sector.
• Establecer cuan consistente es el gremio en la relación oferta – realidad.
• Buscar un dimensionamiento razonable del futuro inmediato de estos productos y servicios.
Una vez realizado y con los resultados disponibles, quisimos exponer 5 de las ideas que llamaremos públicas resultantes de esta primera fase, la cual queremos compartir con nuestros clientes, colegas y amigos.
1. Prioridad diseño.
Si mucha sorpresa para todos, el 61% de las compañías analizadas ofrecen servicios directos o indirectos relacionados con el diseño Web. Decimos que es diseño Web, toda actividad creativa gráfica tendiente a la consolidación de contenidos, Web Sites y demás piezas electrónicas que intentan comunicar o dar acceso a servicios en Internet.
El por qué, es bastante simple. Muchas de las empresas encuestadas nacen de una oferta creativa (lo cual es evidente en los perfiles de sus equipos, oferta, proyectos, resultados etc.), son por tanto en buena parte de los casos jóvenes que quieren usar sus conocimientos en un emprendimiento propio, una especie de buena alternativa al empleo formal.
Lo que aún este estudio no puede contestar, es cuan probable es que un joven creativo se dedique a emprender pequeños estudios Web, antes que buscar ofertas de empleo en empresas “tradicionales” del sector. En otras palabras, cual es la presión real del nuevo emprendimiento sobre el antiguo y si ello va a desembocar en una alta oferta de servicios relacionados, en paralelo a una escasa oferta laboral, o si no.
El estudio remarca también que, este amplio porcentaje de empresas que ofrecen diseño Web está compuesto principalmente por un 57% de estudios pequeños que encuentran en el diseño un producto económico para su comercialización y ejecución, sin muchos riesgos y con un buen margen porcentual de utilidades.
Además el producto tiene, y esto es al margen de los resultados, la facilidad de que es al menos parcialmente subjetivo y por tal razón su gran demanda depende directamente de la heterogeneidad de gustos, aspectos culturales, tendencias y estilos que le son inherentes.
Ahora bien, el anterior servicio es la oferta más común del sector, sin embargo y no muy lejos, está seguida por el desarrollo de soluciones a la medida con un 46%.
Parece, y esto es parte solo del análisis, que los perfiles orientados a la Web que vienen de las áreas tecnológicas del negocio también se sienten atraídos por el establecimiento de nuevas empresas, al encontrarse una gran oferta de servicios de desarrollo a la medida que a diferencia del diseño, si se mantiene relativamente homogénea entre las tres escalas de empresas analizadas.
2. Diseño no original
Seguimos con el tema del diseño. Del 61% de empresas que ofrecen estos servicios, un 37% aproximadamente basan su trabajo en plantillas prefabricadas y adquiridas en el mercado en línea. Este hallazgo se materializó gracias a una adición al estudio, que permitió examinar las condiciones técnicas de los proyectos o resultados publicados que se ofrecían.
Decimos que es un dato aproximado, primero por que este estudio no intenta establecer una verdad absoluta, y segundo por que el examen incluyó una simple pero muy efectiva técnica aún no certificada de inspección de los códigos fuente detrás de cada página. Con ella se buscaba establecer el origen del código HTML y curiosamente en muchos casos, ni siquiera esto fue algo difícil de lograr pues no se hizo ningún esfuerzo por limpiar información claramente indicativa del origen externo del código de representación, lo que facilitó y viabilizó el método.
Pudiera no ser un dato muy relevante, que más del 60% de empresas que ofrecen diseño hagan uso de estas tecnologías, pues no es una práctica, ni ilegal, ni indebida, ni mucho menos incluso comercialmente poco atractiva, pues para muchos proyectos supone un ahorro en tiempo y esfuerzo técnico.
Ahora bien, lo que si nos está diciendo es que el mercado de este importantísimo servicio está cambiando; pues para quienes conservan un diseño original, el reto será cómo éste puede ser competitivo y mejor apreciado que el diseño basado en plantillas y cómo los clientes que antes consumían diseño original van a mantenerse fieles o no y con qué argumentos los proveedores que lo sigan ofreciendo lo harán.
Por otro lado, para quienes ofrecen el diseño basado en plantillas, la misión, al menos por ahora será distinta, pues deben buscar cómo diferenciar sus ofertas a las de otras compañías que pueden ofrecer lo mismo (incluso idéntico), cuando dejarán de poder ofrecer este servicio, bien sea porque los clientes accedan directamente a él o por que la misma tecnología presione este negocio a cambiar y cuan vulnerable es el futuro de las empresas basadas en el plantillaje Web, en la medida que siga abriendose brechas entre quienes crean y quienes simplemente implementan.
3. Incredulidad en el mismo medio para el que se trabaja.
El 76% de las empresas del sector no actualizan su página Web, al menos una vez por mes. Esta muestra no fue realizada en periodos más largos, pero es probable que la cifra sea extremadamente escandalosa también en rangos mayores.
Lo que si resulta increíble y parece sacado del mismísimo realismo “mágico”, es que cerca de un 17% de las empresas monitoreadas no tienen ni siquiera una página Web.
Aquí la cuestión es muy simple, la oferta de servicios Web es vista simplemente como una oportunidad de negocios inmediata y fácil. No hay convicción o existe una incredulidad acerca del poder de la misma, manifestada en la propia visión de las empresas del sector.
Muchos dirán que su presencia en línea está fundamentada más en las redes sociales y blogs que en su propio “site”, pero la verdad, es que esto sencillamente devela de forma contundente lo inmaduro, débil estructuralmente e inseguro que se presenta el sector dentro del escenario competitivo local e internacional.
4. ¿Estancados o confiados?
El estudio reveló que menos de un 7% de las empresas tienen servicios innovadores o al menos ligeramente diferenciados.
Un ejemplo es el tercer servicio que más se ofrece dentro del sector con un 39%. Se trata de los servicios de “hosting”. Este servicio es casi como una consecuencia natural de los dos primeros, que exige por supuesto conocimiento, calidad y experiencia, pero que no solo es poco creativo, sino además fácilmente sustituible y altamente vulnerable por la oferta extranjera.
Es por lejos el menos competitivo de los servicios para el sector, pues en muchos casos el servicio ni siquiera es propio, tan solo se trata de la reventa de un servicio de otro proveedor, usualmente internacional.
La imagen es clara entonces, el sector está parado en una base muy estrecha de opciones de servicio, que ante cualquier transformación o supresión dejará cada vez menos espacio para todos los competidores, actuales y futuros.
5. Las áreas oscuras.
El último resultado que analizaremos aquí tiene que ver con los servicios que podemos denominar residuales. Para mencionar existen tres casos; soporte, generación de contenido y administración.
Cada uno no se ofrece por más del 8% de las empresas y en la mayoría de los casos su mención es estrictamente circunstancial, ya que se encuentran casi siempre que existen, inmersos entre otros servicios, como si carecieran de valor en sí mismos.
Sin embargo, esto va en contravía de las experiencias que se tienen en los proyectos que son destacados en la red, en donde el éxito no radica en una poderosa y muy funcional plataforma, o por que ésta haya sido bellamente personalizada a través del diseño o por que el servicio de hospedaje garantice estar constantemente disponible, sino más bien por que es rica en contenidos nuevos y de alto valor que mantienen cautiva a una comunidad en crecimiento de usuarios, por que presta un servicio evolutivo, eficiente y útil que asume riesgos, pero que también capitaliza oportunidades y por que está atenta a la resolución incluso preventiva de fallos y errores, de una forma más práctica y consiente, que teórica y distante. Lo anterior en respuesta a un ciclo cada vez más corto y simple coherente con el desarrollo tecnológico, que a uno largo y profundo, más similar al conocimiento fuera de la red.
Hoy el sector debe ver entonces con interés comercial, no solo aquello que ha arrinconado, sino el asomo de nuevas disciplinas que pueden cambiar la forma en que se desarrolle el catálogo de servicios del mañana de un sector que hasta el momento se ha quedado esperando que el siguiente paso se lo dicte el advenimiento de acontecimientos y no su propia iniciativa en busca de un interés colectivo que a todos convenga.
El anterior texto es simplemente una parte de la información obtenida, otros hallazgos no son publicados, por supuesto quien quiera conocer más sobre el tema puede escribir al correo nicorey2001@gmail.com.